martes, 19 de mayo de 2009

Espejo

Pobre niña…

Sus sollozos penetraban mi habitación,

Las paredes no eran lo pasaderamente fuertes…

Recluida en su habitación, sin ningún consuelo mas que su ilusión.

Las palabras no salían de su boca,

Sin embargo sus dedos hacían volar su imaginación.

Le asustaba la adhesión y el dolor.

Le apasionaba el cielo y su tornasol.

Pobre niña del espejo que en profusas piezas su vida fragmentó…




Jardin de gardenias...


La indiferencia ascendía en la tierra,

como los botones de flores partían en el jardín...

Regadas por lágrimas y afianzadas a mi alma,

Creciendo en mi corazón loándose al cuerpo de esta humilde pasión.

Abramos el mundo, que la frialdad y abatimiento marchiten sus hojas

Y la primavera renazca con júbilos…

El aroma de la vida y la fragilidad de la partida,

la brisa susurrante a las gardenias,

Los pétalos que se desprendían…

Asida a la tierra mi ausencia en la umbría como la

Gardenia desprendida y perdida.